Nunca analices la experiencia vital que has atravesado, no reflexiones sobre tu propósito, no busques ningún sentido en los acontecimientos que ocurren; elige siempre el camino que parezca más fácil y cómodo. No mires al cielo: allí hay estrellas.
Sigue sin observar Ekadashi ni ayunar en los días especiales.
Esto te ayudará a desgastar más rápido tu cuerpo material y a reencarnarte una y otra vez.
Además, sufrirás las enfermedades de este cuerpo, que no conoce en absoluto el descanso de toda la comida que te atiborras a diario, tanto de noche como de día.