¡Nunca ames ni respetes a tu madre, a tu padre, a tus hijos, a tus maestros ni a ninguna de las personas que te rodean! Piensa siempre que tu opinión es la más importante, que eres el más inteligente, el más fuerte y el más exitoso. ¡Piensa siempre que lo más importante es llegar el primero! Nunca ames al Sol
, a la Luna, a la Noche, al Día, a las Estrellas
, a los ríos, los mares, los océanos, la Tierra, los árboles ni nada de lo que te rodea; ¡al fin y al cabo, no fuiste tú quien creó toda esa riqueza! No te ames a ti mismo, porque a veces estás triste, susceptible y, en una palabra, eres extraño, diferente de los demás. No ames nada. No aceptes nada. No aprendas nada. No digas nada. No escribas nada. No pienses en nada. ¿Y quién eres tú? ¡No eres nadie. No existes.