¡Permito que me ayuden!Te estás haciendo la vida demasiado difícil.
Por ejemplo, vienes a visitarme. Tienes que recorrer un largo camino hasta llegar a verme a la India.
Pero, en lugar de descansar, recibir y llenarte de Mi energía, te atormentas sin parar.
Durante el darshan quieres conseguir un buen sitio. Quieres que tome la carta que Me entregan. Quieres que te mire y esperas que te sonría. Quieres una entrevista. Quieres estar cerca de Mí.
Quieres, quieres, quieres; quieres hacerte la vida difícil.
Te enfadas porque no sucede todo como quieres. Te parece que tengo un «poder total».
Tengo todo el poder del amor perfecto.
Pero no te pongas las cosas difíciles. Déjame actuar.
Has llegado tan lejos en tu desarrollo porque Yo te guiaba y protegía, aunque no te dabas cuenta.
Innumerables veces te he demostrado que sé mejor que tú lo que necesitas; solo que a menudo no te dabas cuenta.
Mi amor es ese cimiento de granito sobre el que puedes construir. Mi poder es tu refugio.
Por eso, ven a Mí y, por primera vez en tu vida, aprende a pasar correctamente los fines de semana. Relájate.
Déjamelo todo a Mí. Ten presente que todo lo que sucede, aquí o en cualquier otro lugar, es lo mejor para ti.
No pienses: «En realidad, yo me lo había imaginado de otra manera». Di más bien: «Esto es así. Yo me lo había imaginado de otra manera, pero evidentemente Dios está cumpliendo precisamente ese deseo mío del que todavía no soy consciente en absoluto. Qué cooperación y cuidado tan increíbles por Su parte».
Créeme: en toda tu vida es realmente así: Dios es tu amigo y servidor más perfecto. Por eso puedes relajarte, desapegarte de todo y permitirle que te lleve a través de la vida. Con total facilidad, como una pluma en la mano de Dios.
Sai Baba
¡Permito que me sanen!
¡Permito que me enseñen!
¡Permito que me cambien!