Día 1 (más vale tarde que nunca).
1. Tensión: 6 de 10.
2. Calidad de la práctica: 80 %
3. Observación principal: la tensión en el abdomen es más fuerte de lo que pensaba.
Cuando se publicaron los primeros días del intensivo, los leí, pero no decidí participar: la especificidad del texto y el formato, con varias tareas pequeñas a lo largo del día, me generaron mucha tensión. Durante este tiempo aprendí a distinguir un poco mejor la tensión en el cuerpo y decidí intentarlo de todos modos, también en el marco del intensivo.
La tarea de observar la tensión en lugar de relajarla conscientemente resultó ser muy eficaz para mí. También me gustó la observación de que el intento de relajarse puede convertirse en trabajo (y, por consiguiente, en aún más tensión). Gracias a la observación y a las minicomprobaciones a lo largo del día, consigo reducir poco a poco más tensión que mediante una relajación deliberada, cuando esta no funciona.
Además, durante el primer día logré detectar varias creencias de cuya existencia no era consciente.
1. Tensión: 6 de 10.
2. Calidad de la práctica: 80 %
3. Observación principal: la tensión en el abdomen es más fuerte de lo que pensaba.
Cuando se publicaron los primeros días del intensivo, los leí, pero no decidí participar: la especificidad del texto y el formato, con varias tareas pequeñas a lo largo del día, me generaron mucha tensión. Durante este tiempo aprendí a distinguir un poco mejor la tensión en el cuerpo y decidí intentarlo de todos modos, también en el marco del intensivo.
La tarea de observar la tensión en lugar de relajarla conscientemente resultó ser muy eficaz para mí. También me gustó la observación de que el intento de relajarse puede convertirse en trabajo (y, por consiguiente, en aún más tensión). Gracias a la observación y a las minicomprobaciones a lo largo del día, consigo reducir poco a poco más tensión que mediante una relajación deliberada, cuando esta no funciona.
Además, durante el primer día logré detectar varias creencias de cuya existencia no era consciente.