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, ¡muchísimas gracias por compartir tu experiencia y recordarnos esta práctica!

También compartiré mi experiencia. "
Sanación energética" fue una de las primeras técnicas sanadoras que tuve la oportunidad de aprender, allá por 2009, cuando descubrí el sorprendente sitio web "Your Yoga".
Ahora esta práctica se ha vuelto tan natural que a veces la realizo ya en piloto automático, pero entonces... ¡Entonces me resultó increíble experimentar en mí misma que, con la ayuda de manos etéricas, por así decirlo, y tan solo con la imaginación, se pudiera eliminar un dolor físico real! Y además, ¡casi al instante!

La sanación se ha aplicado en todo tipo de situaciones: en el trabajo, durante los viajes, en lugares remotos donde no hay hospitales, médicos ni farmacias, y en casa, en situaciones de estrés.
Y qué dolores no ha aliviado: de cabeza, de muelas, por golpes, en las articulaciones, menstrual, abdominal por intoxicación (hasta hacer desaparecer por completo las náuseas), y el dolor de garganta cuando una tos insoportable ya lo había "desgarrado" todo... Y muchos más; es imposible recordar todos los casos. Además, lo descrito anteriormente casi nunca me ocurría a mí; con mucha más frecuencia les sucedía a otras personas. Pero también en esos casos la sanación energética actuaba con éxito a través de mis manos. ¡Habría que haber visto las caras de esas personas, niños y adultos, cuando algo les dolía y de repente dejaba de dolerles: un entusiasmo y una sorpresa que rara vez he vuelto a encontrar!

Y lo más importante es que esta técnica me ayudó muchísimo en su momento en mi práctica sanadora, en dos aspectos.
El primero. Una vez sané a una vecina que se había lesionado gravemente el codo mientras construía su casa. No utilicé la sanación energética, sino otra práctica que no había estudiado antes. Decidí, por así decirlo, practicar con mi vecina. Durante la sesión sentí de repente que algo había pasado de ella a mí, pero no le presté demasiada atención. Un día después sentí que a mí también había empezado a dolerme el codo (y, además, era el mismo que le dolía a ella), mientras que a mi vecina ya no le molestaba el brazo. Por mi ingenuidad e inexperiencia de entonces, decidí que se pasaría solo y no hice nada con ese dolor. Pero pasaron dos semanas y el dolor no desaparecía, provocándome una incomodidad considerable. Finalmente me cansé y, durante una meditación, pregunté a mis Ángeles y Maestros cómo quitarlo. En respuesta, me mostraron mentalmente una página sobre la "Sanación energética" de "Your Yoga" y también me dijeron que de ese modo podía limpiarme de todo lo superfluo e innecesario que pudiera entrar accidentalmente en mí durante los experimentos energéticos. ¡Trabajé con el codo una sola vez y el dolor desapareció por completo! Después de dos semanas de sufrimiento, eso sí

¡Después me reprendí durante mucho tiempo por no haber pensado antes en preguntar o recordarlo por mí misma!

Y el segundo aspecto. A menudo practico técnicas sanadoras con amigas, familiares y conocidos. Con el tiempo observé algo: las energías sanadoras actúan mucho más rápido y eficazmente si no se vierten directamente en el lugar dolorido, sino que primero se "limpia" ese lugar mediante la sanación energética. Sobre todo cuando el dolor no es difuso ni va cambiando de lugar por todo el cuerpo, sino que está concentrado en algún órgano o zona concreta. Empecé a hacerlo así, vi enseguida un resultado positivo y solo después comprendí que todo era lógico: también en el mundo físico primero desinfectamos la herida y eliminamos toda la suciedad, y solo después aplicamos una pomada cicatrizante. En el mundo energético ocurre algo parecido. Incluso se puede establecer una analogía: los pensamientos negativos y los viejos programas son bacterias patógenas; el dolor corporal son las toxinas que estas liberan durante su actividad vital en nuestro organismo; y la sanación energética es el antiséptico que elimina las bacterias y las toxinas. En principio, si las eliminamos, el organismo, gracias a su capacidad de autorrestablecimiento, podrá recuperar gradualmente la normalidad por sí solo. Pero si bombeamos energía sanadora en un lugar limpio, el organismo tendrá la fuerza y los recursos para hacerlo más rápido y mejor.
Estas son las sencillas conclusiones a las que llegué gracias a muchos años de observación

Por eso recomiendo a todos aprender la sanación energética, aunque nunca hayan practicado la sanación ni tengan intención de hacerlo. Es como tener primeros auxilios y un botiquín en el bolsillo, estés donde estés. Y lo más importante: esta técnica es tan sencilla y accesible que cualquiera puede aprenderla, incluso los principiantes; solo hacen falta ganas y un poco de imaginación para visualizar las imágenes necesarias. Además, gracias al Maestro, estos conocimientos llevan muchos años disponibles públicamente y de forma totalmente gratuita. ¡Hay que reconocer que, en nuestros tiempos, eso es una rareza enorme!
Doy las gracias al Maestro por su inestimable labor



Ni siquiera sé dónde estaría ahora ni qué haría sin "Your Yoga" y nuestra Escuela "Mahapurna"



