Kairós (un instante favorable y lleno de sentido).
Tiempo de calidad, «condensado», un momento de oportunidad decisiva. No se puede encargar ni comprar; llega por sí solo.
La verdad absoluta (Satya).
Lo que existe realmente, más allá de opiniones e interpretaciones. La verdad no se puede comprar, patentar ni convertir en un producto exclusivo.
El sentido de lo sagrado.
La percepción de un momento o lugar corriente como algo sagrado. Depende del estado de ánimo de quien observa, no del precio del altar.
Armonía con el Tao (naturalidad).
El estado en el que tus acciones son espontáneamente correctas y están integradas en el flujo de la vida. No se alcanza violentándote ni comprando instrucciones.
No se puede comprar un momento, porque solo existe en el contexto de vivir la vida libremente, donde el precio tiene una importancia secundaria frente a la profundidad de las experiencias.
No se puede comprar el efecto ni la acción de las prácticas espirituales y energéticas. Se puede comprar un curso o seminarios web, pero sin estudio ni práctica no habrá resultados.
Con dinero no se pueden comprar el amor ni la felicidad, en su sentido más elevado; tampoco se puede comprar la inspiración ni alcanzar la vida eterna. ¡Y tampoco se puede comprar la bendición de las Fuerzas Superiores; solo se puede merecer!
El concepto de felicidad no puede limitarse a criterios materiales; no se mide ni se define por ellos, porque la felicidad es la sensación de formar parte de la belleza, de toda la Creación, de la unidad con todo lo existente en su Perfección divina. ¡Y todo eso está allí donde tú Estás!
La inspiración solo la proporciona la cercanía al mundo sutil, a las vibraciones elevadas, cuando adquieres una sensación de vuelo. Naturalmente, solo el servicio a la Belleza y al Uno, del cual formamos parte, puede atraer la bendición de las Fuerzas Superiores.